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EN
LA RIOJA ALAVESA SE CREARA UNA CIUDAD EN HONOR AL VINO |
La idea surgió
de una las bodegas con más renombre de España y reconocida
a escala internacional, los Herederos del Marqués de Riscal, que
quería crear un complejo en la localidad donde tiene su sede, El
Ciego, en la Provincia de Alava (norte del país). Con este objetivo,
la bodega contactó con el canadiense Frank Gehry (arquitecto del
Guggenheim), quien en un principio se mostró reacio a llevar a
cabo el proyecto, pero durante una reunión los responsables de
la empresa emprendieron una acción contundente para convencerle:
le invitaron a degustar un vino de la cosecha de su año de nacimiento,
1929
| Nada de extrañar si se tiene
en cuenta que la bodega de los Herederos del Marqués de Riscal,
una de las más antiguas de la Rioja alavesa, es la única
del mundo que posee botellas de las cosechas de cada año desde
su fundación, en 1860. Ante los encantos de tan exquisita bebida,
el arquitecto cayó rendido y accedió a erigir una "ciudad
del vino", iniciativa que este año verá definitivamente
la luz después de que en 2000 comenzaran las obras. |
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Gehry se embarcó así en el
diseño y la construcción de este centro enológico que,
según dijo él mismo durante su presentación en 2000,
refleja la cultura del vino y es un proyecto del que "tenía
que hacer algo mejor que el Guggenheim", indicó Efe. El selecto
complejo contará con una serie de zonas centradas en los afamados
caldos: un hotel de cinco estrellas, un restaurante regentado por un prestigioso
chef español, un balneario con servicios de vinoterapia, un museo,
una tienda y jardines para los amantes del vino y del lujo que no se conformen
con las tabernas típicas de España. Incluso el edificio refleja
los colores de esta bebida y, así, los clásicos paneles de
titanio se tiñen del tono rosado del vino tinto, el plateado de la
cápsula de la botella y el dorado de la clásica malla que
recubre las botellas de Marqués de Riscal, la centenaria bodega de
la Rioja alavesa.
La construcción estará revestida de titanio y acero inoxidable,
que serán la piel de un inmueble de grandes cubos de piedra negra
con alas metálicas que recordarán, al igual que otros edificios
de Gehry, el Museo Guggenheim de la ciudad española de Bilbao.
Destacan los más de 2.000 metros de voladizos que, utilizados a modo
de viseras, impedirán la insolación directa, además
de un ascensor de cristal que bajará desde la superficie hasta el
botellero. Fuente: El
universal |