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Durante los días del festival,
las casas vitivinícolas pondrán a disposición del
público asistente alrededor de 80 etiquetas de sus diferentes
vinos, con una serie de conferencias, ponencias, catas y maridajes dirigidos
y conducidos por los enólogos de las casas vitivinícolas
como Hugo de Acosta y Laura Zamora por mencionar algunos. Los restaurantes
“embajadores” que están afiliados al festival, van
a albergar a las casas de vino y con sus chefs realizarán maridajes
exclusivos pero abiertos a todos con precios accesibles para toda la
comunidad” dijo en exclusiva para Menú el Lic. Francisco
Marrón director ejecutivo del Parque Xcaret.
Casas Participantes: CASA MADERO Después de Don Lorenzo García, el fundador de lo que hoy es Casa Madero, la empresa pasó por un sinnúmero de propietarios hasta llegar Don Evaristo Madero; él, contrató en Europa Enólogos y Viticultores, importó variedades de uvas vínicas europeas y logró comprar, pagando su peso en oro, según dice la leyenda, tres alambiques de olla Charenteses de la zona de Cognac en Francia, los que inmediatamente puso en operación en San Lorenzo, obteniendo magníficos brandies. Estos alambiques trabajaron hasta 1982, año en que fueron sustituidos por seis nuevos alambiques traídos también de Cognac, teniendo éstos el mismo diseño y características que los anteriores. Hasta 1986, fecha en que Remy Martin instaló un alambique en California U.S.A., los de esta casa, eran los únicos alambiques coñaqueros en operación en América. Bajo el mando de Don Evaristo Madero y de sus Sucesores, la Bodega y Viñedos crecieron mejorando día a día la calidad de sus productos e incrementando sus ventas, de tal forma, que para la década de los años 50's, Casa Madero era la Empresa líder en México en el ramo de Vinos y Licores. Actualmente, como describe Mariana Salinas de casa Madero, "450 hectáreas propias se siembran con viñedos, de los cuales utilizamos el 85% para uvas tintas y el 15% para uvas blancas. Nuestra mayor producción es la cabernet sauvignon sin embargo la shiraz, se hizo emblemática del valle en tanto tintas y en blancas la chardonay". Tienen dos líneas en producción que son Monte Viña línea de vinos sin barrica y San Lorenzo. Además de la reserva Casa Madero de tintos y blancos una mezcla de cabernet y merlot. Y una línea Premium "la llamamos Casa Grande nuestro cabernet – syrah o shiraz, recién salido al mercado y Casa Grande Chardonnay". "Afortunadamente el producto ya se está consumiendo en México, de inició comenzamos exportando el 90% en los ochenta y actualmente el 90% se queda y el 15% se exporta. En 25 años revirtieron el porcentaje, en 25 años Casa Madero en apoyo de otras vinícolas pudimos hacer que el mexicano volteara a ver los vinos mexicanos y que no solamente se fijaran en el vino extranjero. Como la bodega más antigua, hemos trabajado arduamente para llegar a esto. El hecho de que 90% se quede en México, es gracias no sólo a las otras bodegas que producen vino, sino también a los que se dedican a difundir la cultura del vino en el país, esto ha hecho que culturalmente México crezca como consumidor de vino, no sólo como productor" relata Mariana Salinas. CASA PEDRO DOMECQ Con la llegada a Andalucía en 1816 de Pierre de Domecq Lembeye, joven y emprendedor aristócrata francés, que era socio de la firma inglesa Ruskin, Telford & Domecq, su misión era, precisamente, la de representar en España a esa prestigiosa casa londinense en el comercio de vinos. Pero las bodegas, los vinos, los caballos y los aires de Jerez hicieron su efecto y convirtieron al poco tiempo a Pierre Domecq en Pedro Domecq, razón social de la empresa fundada en 1822. Así fue como Domecq estrenó su propio negocio y su bodega se convirtió, rápidamente, en proveedora de la Casa Real. Esto propició que, desde el siglo XVIII, las bodegas Domecq fueran creciendo de forma vertiginosa, y que de generación en generación, sus representantes fueran pregonando por todo el mundo el viejo lema familiar: 'Domecq Oblige'. La familia Domecq posee 1.100 hectáreas de viñedo en la zona del Jerez Superior, donde, de la veintena de variedades de vid realmente importantes que se producen, casi con carácter exclusivo en Andalucía, las que en Pedro Domecq interesan son únicamente dos: la palomino, para los vinos secos, y la Pedro Ximénez, para los dulces. Sólo dos clases de cepas pero con calidad y en cantidad suficientes como para crear algunos de los vinos más importantes del mundo. Manuel Cullom, representante de Pedro Domeq comenta "acabamos de lanzar un vino conmemorativo que se llama Pedro Domeq 1948, pero además tenemos seis orígenes diferentes, 16 marcas y submarcas varietales blancas y tintas y que nos llevan arriba de las cuarenta marcas". MONTE XANIC "La empresa nació apostando para competir a nivel mundial en el mercado de segmento súper premium, así elaboramos el vino Gran Ricardo, galardonado a nivel internacional que nació para que en México se pudiera disfrutar un vino de nivel mundial, un vino de alta calidad por ello nuestro slogan es "enología mexicana de clase mundial" comenta Viviana Parra representante de Monte Xanic. Hans, Ricardo, Erick, Manuel y Tomás, cinco amigos que un día pensaron en crear una empresa para elaborar vinos nacionales de calidad, no lo decidieron en el mejor momento. Era 1987, las fronteras se habían abierto a vinos extranjeros y muchas empresas vitivinícolas nacionales cerraban sus puertas ante la imposibilidad de hacer competencia a vinos de muy variada calidad que se ofrecían a precios más bajos que los locales en un mercado que todavía creía que todo producto importado era mejor. Pero ellos se volcaron en su proyecto y con trabajo fueron consolidando una marca que hoy es referente indiscutible de la industria vitivinícola mexicana, su sueño excedió todas sus expectativas. El nombre Xanic proviene de los indios Cora quienes todavía habitan regiones de Nayarit en la costa del pacífico de México y quiere decir "flor que brota después de la primera lluvia". Las raíces étnicas de este nombre acuñado poseen un que resulta sensual y a la vez exótico; fiel reflejo tanto de su joven y exuberante personalidad, como del lugar de origen de sus vinos. Cuentan con 60 hectáreas en el Valle de Guadalupe y cuatro líneas de producción: La línea Calixa creada para invitar a una nueva generación a que aprenda a consumir vinos, porque tiene muchas cualidades. Es una línea muy frutal, sin tanta barrica, para que pueda ser tomada día a día. Otra línea es la clásica, que consta de cuatro vinos blancos y es ideal para aperitivos. "En los tintos tenemos un cabernet- souvignon, un merlot y un cabernet- merlot la mezcla de la casa. Y ediciones limitadas que son los experimentos que hace nuestro enólogo el Dr. Hans Bacoff y una edición limitada de shiraz. Por último Gran Ricardo que es nuestro vino ícono e insignia, elaborado con cabernet sauvignon, merlot y 15% de petite verdon que es muy difícil se dé en este terruño, ideamos una parte de nuestras hectáreas para sembrarla que es cosechado únicamente para elaborar este vino" describe Viviana Parra. SANTO TOMÁS Es la bodega más antigua de Baja California pues en 1888 con los misioneros que llegan a Ensenada se inicia la cultura del vino. "Fuimos la primera vinícola en embotellar una botella y comercializarla" explica Claudia Bernal directora comercial de la empresa. Otra de las particularidades de la casa es que se complacen en tener a la primera enóloga mexicana, Laura Zamora, quien ha hecho varios vinos premiados como "Único 2005" que se empezó a hacer desde 1997 y sigue premiándose. "Hicimos un homenaje a Laura y lo que hicimos fue mandar a hacer una botella especial con su firma y en la parte de arriba el grabado de la bodega. Nadie en una vinícola mexicana ha hecho un homenaje a su enólogo y Santo Tomás lo hizo por ser mujeres, mexicana y una de las mejores enólogas del país" comenta Bernal. La casa tiene una estrategia de vinos jóvenes
"la línea ST, vinos que buscan maridarse con la comida mexicana.
Un Grenach que puede mezclarse perfectamente con cochinita pibil para
promover la comida casual. Lo que buscamos en que no sea complicado.
Vamos a traer al festiva nuestro vino Misión, que habla es de
los misioneros porque con él queremos convocar a la gente para
que sea el misionero del vino mexicano. Un vino cotidiano para comer
diariamente" describe Claudia Bernal. Fuente:El Universal |