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El creciente interés por el eno-turismo, que se da en torno a la actividad vitivinícola, se ha transformado en un desafío para el sector del turismo rural, el que requerirá de mayor profesionalismo y capacitación para afrontar la mayor demanda, el auge vitivinícola que ha vivido el país en los últimos años ha traspasado al sector turístico rural muchos desafíos, tanto en el planteamiento de estrategias para encantar a chilenos y extranjeros. Estos desafíos apuntan a la necesidad de un mayor desarrollo de la capacitación especializada, ámbito que deberá englobar a institutos y universidades que dictan carreras relacionadas con los negocios, la agronomía y el turismo.
Aunque existe una Ruta del Vino, muy pocas viñas son visitadas en forma constante. Entre las que están trabajando para revertir esta tendencia se encuentran Aguatierra, viña orgánica que desarrolla un concepto único integrando a la agricultura orgánica en sus recorridos; Casa Tamaya, cuyas instalaciones aún no están terminadas, pero cuenta con un atractivo mirador al valle, y Francisco de Aguirre, que posee una interesante bodega subterránea. Estas empresas ven crecer lentamente sus visitas, en parte gracias a los cruceros de lujo que recalan cada año con más frecuencia en la región. En el Valle de Colchagua la Ruta del Vino tiene las mejores instalaciones y servicios asociados al eno-turismo en Chile, con ejemplos emblemáticos como el Hotel Santa Cruz Plaza, el Museo de Colchagua, que es uno de los museos privados más importantes de Sudamérica, y que alberga más de cinco mil piezas; o La Casa de los Espíritus, lugar donde se elaboran licores artesanales, que en la actualidad tiene más de 20 sabores para degustar. En este sentido, la ciudad de Santa Cruz se ha transformado en el corazón vitivinícola de Chile, con eventos de excelencia que atraen permanentemente a visitantes nacionales y extranjeros, producto de un intenso trabajo coordinado, que sigue dando frutos en el largo plazo. Debido a este crecimiento constante, la zona llama la atención con eventos como la ya tradicional Fiesta de la Vendimia, en que los empresarios y habitantes del Valle de Colchagua trabajan unidos para potenciar el turismo de la zona, lo que genera cada año un importante flujo de turistas durante el mes de marzo, fecha en la que se realiza todos los años. Asimismo, en agosto se ha confirmado la realización
del VI Salón del Vino, instancia altamente especializada que integra
a toda la industria vitivinícola y que se orienta a la atracción
de inversiones, constituyendo una plataforma generadora de negocios. Tradicionalmente
desarrollado en La Serena, en el norte del país, el evento promete Fuente: UPI |